Artículos de viaje

El azul de la Ruta de la Seda

Samarkanda, en Uzbequistán

Samarkanda, en Uzbequistán

Muchos, al pensar en Uzbekistán, simplemente pensamos en todo ése conjunto de países cuyos nombres acaban en “tán” y que se encuentran agolpados en el sur ruso. Poco o incluso nada sabemos de todos ellos, por eso hoy conocemos la ciudad de Samarkanda, una ciudad que formó parte del Imperio Persa durante siglos, inscrita en la ruta de la seda y que tiene tanta belleza que toda ella forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

Con casi 3000 años de historia, lo cual le hace una de las ciudades más antiguas del mundo aún habitadas, y menos de 500.000 habitantes, es la segunda ciudad más importante de Uzbekistán y considerada una de las dos ciudades históricas de la cultura tayiko-persa (junto con Bujará).

Pero lo que vamos a tratar en este post es de la belleza de sus monumentos, representantes del arte de Asia Central, a mitad de camino entre el indio y el musulmán-mediterráneo.

1. Registán:

Se trata de una plaza rodeada por 3 Madrazas (escuelas) construidas de los siglos XV al XVII. Fue un importante centro de estudio en toda Asia Central para las familias ricas de esta zona.

Plaza del Registán

Plaza del Registán

Interior de una Madraza (Sher Dor)

Interior de una Madraza (Sher Dor)

 

2. Mezquita Bibi Khanum.

Construida en el S.XV, cuenta la leyenda que fue levantada por la esposa de Tamerlán, el más famoso gobernante de Samarkanda, en una de sus ausencias, el arquitecto se enamoró de la mujer, y le hizo darle un beso como trato para acabar la mezquita. A la vuelta, Tamerlán vio la señal del beso en su mujer, lo cual desató su ira, buscó al arquitecto, pero ya estaba muerto.

Detalle de la cúpula de la mezquita Bibi Khanu

Detalle de la cúpula de la mezquita Bibi Khanum

Sin embargo, la realidad es que esta gran mezquita fue erigida por la voluntad del propio Tamerlán, el cual la dejó “encargada” para que estuviera lista a la vuelta de una de sus campañas en India.

Y ya que pretendía que simbolizara la gran victoria que iba a llevar a cabo, Tamerlán se propuso construir la mayor mezquita que existiera. Para construirla, se trajo a los mejores expertos de India, Persia, Damasco, y los mejores materiales provenientes de la misma India en la que él batallaba. Pero las cosas se torcieron cuando un día visitó las obras por sorpresa y vio que su mujer estaba erigiendo otra mezquita más grande. Su ego, incapaz de soportarlo, hizo que se tirase abajo todo lo construido, y se asesinara a todos los arquitectos.

A pesar de este esfuerzo titánico de ser recordado, un terremoto en el S.XIX llevó a esta mezquita a la casi destrucción, es por eso que lleva décadas siendo restaurada. No obstante, en las fotografías podemos ver que actualmente sigue siendo una de las mezquitas más impresionantes del mundo.

3.  Mausoleo de Gur-e Amir

Gur-e Amir es la impresionante tumba que se construyó a sí mismo Tamerlán y en la que no quería morir. Y es que la historia nos cuenta que a pesar de mandar construir este megalítico lugar, Tamerlán tenía la intención de ser enterrado en su ciudad natal, en una pequeña tumba.

Gur-e Amir en Samarkanda

Gur-e Amir en Samarkanda

Sin embargo, y a pesar de su tiranía, una vez muerto, sus familiares incumplieron su voluntad, 2 de sus nietos persiguieron el terminar la construcción del templo, y enterrar allí a Tamerlán. Finalmente y por la precipitada muerte de su nieto predilecto, el edificio se usó ya de mausoleo familiar, y tanto Tamerlán como sus descendientes más directos fueron enterrados allí.

Muchos consideran sus formas influencia directa en el arte mogol, por lo que algunos afirman que el Mausoleo es una especie de “abuelo” de la que sería la obra más importante de la arquitectura mogol, el Taj Mahal.

4. Necrópolis de Shah-i-Zinda

Esta necrópolis es uno de los lugares más antiguos de toda Samarkanda, aunque en realidad no hay más que leyendas de cuándo se empezó a usar como lugar de enterramiento, incluso se habla de un primo del mismísimo profeta Mahoma. En general, en esta necrópolis se encuentran familiares de Tamerlán y personajes históricos de relevancia.

Necropolis de Samarkanda

Necropolis de Samarkanda

En todo caso, se trata de uno de los lugares a los que más tiempo debemos dedicar. Hay que tener en cuenta que para muchos es la visita más impresionante de Samarkanda. Hablamos de un paseo lleno de tumbas, a cual más bella, que datan de los siglos IX-XIV y del XIX, profusamente decoradas, en ése azul tan característico de toda la ciudad.

Y aunque las tumbas son sencillas y hasta podría decirse que modestas, lo que realmente continua con la sensación que “atrapa” al viajero son los techos de estas construcciones, la decoración interior de la cúpula, y los portalones llenos de arcos y detalles.

Una vez llegado al final del paseo, de repente los edificios decorados se acaban, y encontramos un cementerio civil que se extiende por las colinas de alrededor, a las que podemos aprovechar para subir y tener una vista completa de la necrópolis.

fotografías: Ahmed Sajjad ZaidiNadejda MH, Redstone HillEddie ChuiDaniel BarkerLexx Daniloff

Mapa de ubicación

Comentarios sobre el relato de viaje
  1. josefa toledano 10 septiembre, 2014 Responder

    Uzbekistan es un pais no preparado para el turismo de masas, no hay buenas careteras, no hay areas de servicio en las carreteras, no hay ni servicios en las gasolineras y si lo hay es una letrina, todo el mundo vuelve con diarreas y otros trastornos digestivos: la maldición de Tamerlan. Todo muy bonito pero vuelves destrozado y casi para hospitalizar. Ojo con lo que comeis y con lo que bebeis.

Deja tu comentario

      Mediante el envío de mis datos personales confirmo que he leído y acepto la política de privacidad.

  • FourSquare de VacaZionaViajes
  • Viajes de VacaZionaViajes
  • Google + de VacaZionaViajes